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¿Puede una crisis convertirse en una forma de ayudar?

¿Qué es el apoyo entre pares en salud mental?

¿Puede una crisis convertirse en una forma de ayudar?

La OMS y varias organizaciones internacionales dedicarán un webinar global a una idea que también atraviesa el mundo del bienestar, las terapias complementarias y el acompañamiento humano: el valor de la experiencia vivida. La pregunta es tan simple como profunda: ¿qué puede aportar alguien que ha atravesado una crisis cuando llega el momento de ayudar a otras personas?

Hay preguntas que no aparecen en los manuales: ¿quién comprende mejor una crisis: quien la estudia o quien la ha atravesado?

Durante mucho tiempo, los sistemas de salud mental se construyeron principalmente alrededor del conocimiento profesional, la investigación científica y las instituciones especializadas.

Sin embargo, la conversación internacional está comenzando a incorporar con más fuerza otra perspectiva: la de las personas que han vivido en primera persona el sufrimiento psicológico y los procesos de recuperación.

Esa reflexión será el eje del webinar internacional que organizarán el próximo 9 de octubre la Organización Mundial de la Salud (OMS), la World Federation for Mental Health, United for Global Mental Health, la Global Mental Health Action Network y la European Federation of Psychologists’ Associations.

Según las organizaciones convocantes, el encuentro buscará explorar cómo las personas con experiencia vivida pueden participar de manera significativa en la construcción de políticas, servicios y prácticas de salud mental.

El webinar lleva por título“Lived Experiences Heard: Real Voices, Real Change” (“Experiencias vividas escuchadas: voces reales, cambios reales”) y parte de una idea que gana terreno en distintos países: quienes han atravesado una crisis pueden aportar conocimientos relevantes para mejorar la atención que reciben otras personas, señalan los organizadores de este evento.

Cuando quien buscaba ayuda termina acompañando a otros

Para muchos lectores de Vibrar Consciente, esta conversación probablemente resulte familiar, no porque participen en la elaboración de políticas públicas, sino porque forma parte de su propia historia.

Muchas personas que hoy acompañan procesos de bienestar llegaron a ese camino después de atravesar momentos difíciles; buscaron respuestas frente a la ansiedad, el agotamiento, el duelo, una enfermedad, una crisis existencial o un periodo de profunda incertidumbre.

Algunas encontraron apoyo en profesionales de la salud, otras incorporaron además prácticas contemplativas, enfoques complementarios, trabajo corporal, espiritualidad o herramientas de desarrollo humano.

Esta observación surge de una realidad visible dentro de numerosas comunidades de bienestar y terapias complementarias: algunas personas que hoy acompañan a otros comenzaron siendo ellas mismas quienes buscaban ayuda.

Su experiencia no las convierte automáticamente en especialistas ni transforma su historia en una prueba universal; pero tampoco parece irrelevante, así lo muestra este webinar que la OMS realizará en octubre.

Y nos lleva a hacernos la siguiente pregunta: ¿qué conocimiento nace de haber atravesado una crisis?

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Tomado de la página del World Mental Health Day 2026

¿Qué significa la experiencia vivida en salud mental?

Según las organizaciones organizadoras del webinar, la experiencia vivida se ha convertido en un elemento central para pensar la evolución de los servicios de salud mental.

El objetivo del encuentro será precisamente debatir cómo las personas que han pasado por procesos de sufrimiento psicológico pueden influir en las decisiones que afectan a otras personas que viven situaciones similares, agregaron.

La propuesta no consiste en sustituir la investigación científica ni la formación profesional; más bien busca ampliar quiénes participan en la conversación.

La premisa es que una persona puede aportar conocimientos diferentes según el lugar desde el que habla:

  • una investigadora puede explicar qué muestran los estudios
  • una psicóloga puede aportar la experiencia de su práctica clínica
  • una institución puede presentar datos y políticas públicas
  • una persona puede explicar ¿cómo se vive realmente una crisis?, ¿qué obstáculos encontró para pedir ayuda? o ¿qué factores contribuyeron a su recuperación?

No son aportaciones equivalentes, pero tampoco necesariamente excluyentes y sin duda pueden aportar a la mira profesional.

La OMS quiere impulsar una atención más comunitaria

El webinar también servirá para presentar una nueva guía de la Organización Mundial de la Salud orientada a facilitar la transición desde hospitales psiquiátricos hacia modelos de salud mental y atención social basados en la comunidad.

Según la información difundida por la OMS y las organizaciones participantes, la guía abordará procesos de desinstitucionalización y modelos centrados en derechos humanos y en la participación de las personas usuarias de los servicios.

Esta propuesta no aparece de manera aislada, en 2021, la OMS publicó la guía Guidance on Community Mental Health Services: Promoting Person-Centred and Rights-Based Approaches, un documento que promueve servicios de salud mental centrados en la persona, basados en derechos humanos e integrados en la comunidad.

Asimismo, dicha organización señala que estos modelos pueden ayudar a transformar sistemas de atención y alinear los servicios con estándares internacionales de derechos humanos.

En esa guía, la OMS incluye ejemplos de centros comunitarios de salud mental, servicios de apoyo entre pares, programas de alcance comunitario y redes de atención que buscan favorecer la inclusión social y la participación activa de las personas en su propio proceso de recuperación.

¿Puede una comunidad formar parte del cuidado?

Detrás de este cambio aparece una pregunta que trasciende a los sistemas sanitarios: ¿qué papel desempeñan los vínculos humanos en la recuperación de una persona?

La OMS sostiene que los servicios comunitarios pueden contribuir a proteger y promover los derechos humanos de las personas con condiciones de salud mental y discapacidades psicosociales. Su enfoque parte de modelos centrados en la persona y no exclusivamente en el diagnóstico o la enfermedad.

Esta discusión resulta especialmente relevante en América Latina, donde muchas personas encuentran apoyo a través de redes familiares, grupos comunitarios, asociaciones civiles, espacios religiosos, círculos de acompañamiento o distintas formas de organización social.

No todas estas experiencias tienen el mismo alcance; no todas persiguen los mismos objetivos; pero todas plantean una pregunta legítima: además del tratamiento profesional: ¿qué otras condiciones ayudan a las personas a recuperarse, sentirse acompañadas y reconstruir su vida?

¿La experiencia personal es suficiente?

Probablemente no, ya que haber atravesado una crisis no convierte automáticamente a una persona en profesional de la salud mental ni sustituye los conocimientos y responsabilidades que requieren determinadas intervenciones clínicas.

No obstante, la conversación que impulsan la OMS y las organizaciones participantes tampoco plantea esa sustitución; lo que proponen es incorporar las voces de quienes han vivido esos procesos dentro de la construcción de políticas, servicios y prácticas de atención.

  • El desafío consiste en reconocer el valor de distintos tipos de conocimiento sin confundirlos entre sí:
  • La evidencia científica puede responder algunas preguntas
  • La experiencia clínica puede responder otras
  • Las tradiciones culturales o espirituales pueden ofrecer marcos de interpretación y significado
  • Las personas que han atravesado determinadas vivencias pueden aportar una comprensión que difícilmente se adquiere por observación indirecta.

Lo que sigue abierto

El webinar del próximo 9 de octubre probablemente no resolverá todos los debates que rodean a la salud mental contemporánea. Sin embargo, sí pone sobre la mesa preguntas que merecen atención:

  • ¿Dónde termina la experiencia y dónde comienza la especialización?
  • ¿Cómo distinguir un testimonio valioso de una promesa exagerada?
  • ¿Por qué tantas personas buscan orientación en alguien que ya recorrió un camino similar?
  • ¿Qué puede ofrecer una comunidad que no siempre puede proporcionar una institución?
  • Y, al mismo tiempo, ¿qué responsabilidades deben seguir correspondiendo a profesionales, servicios especializados y sistemas públicos de salud?

La conversación impulsada por la Organización Mundial de la Salud, la World Federation for Mental Health, la United for Global Mental Health, la Global Mental Health Action Network y la European Federation of Psychologists’ Associations parece apuntar hacia una idea concreta: las personas con experiencia vivida no deberían ser vistas únicamente como receptoras de atención, sino también como participantes de las decisiones que afectan su vida.

Quizá ahí se encuentra la pregunta más profunda de todas, no si una crisis es algo deseable pues nadie la elige; sino si una vez atravesada, puede transformarse en una forma de comprensión capaz de ayudar a otros.

¿Te gustaría unirte al webinar? Puedes registrarte en la página del evento: Lived Experiences Heard: Real Voices, Real Change

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Author: Redacción

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